Home › Foros › Foro Escuela Jinjer › Acertijo: Amor de madre › Re: Experiencia viva y dolores humanos
Me gustaría cambiar mi propia percepción de las emociones chungas, capitulo difícil y olvidado, para ello necesito pensar en voz alta para que podáis comentar abiertamente, y mas que comentar desde el mental culto, eso es fácil, desde la propia experiencia del dolor humano bien comprendida, que algunos de nosotros, en mayor o menor grado escondemos en nuestro corazón con respecto a nuestros padres. Me remitiré a mi experiencia personal.
Dos cosas bien distintas son: Un padre que da a su hijo una educación espartana, y otra muy distinta, un padre (o madre) tirano y agresivo hacia su familia. Estoy enfatizando un poco el maltrato, sea físico o psicológico.
Hablare por experiencia personal: cuando tenia 14 años, jugando con mi hermana (7 años) en la calle, ésta se cayo y se rasco las rodillas, al enterarse mi padre tuvo un ataque de histeria de tal magnitud, que me golpeo con un cenicero en la cabeza, me hizo una brecha y sangrando (4 puntos), me puse de rodillas y pedí perdón, arrastrado por el suelo, abrazado a sus pies…, eso duele y queda, y así una detrás de otra.
Hoy en día, cuando estoy ante mi padre, mi ombligo se encoge. Cada vez que lo visito, durante un par de días, no me digaís nada.Mi educación fue a base no solo de bofetadas, sino de tortazos, maltrato fisico y psicológico, una convivencia a base de continuos gritos, enfados, enojos, sus propias frustraciones y sus propios fracasos laborales, en la que mi madre, hermana y yo pagábamos el pato. África, mi infancia no fue feliz……
Esas cicatrices quedan, diría mas que en el mental, en el emocional, (muchas tensiones musculares, fue mi caso, son emociones chungas), no hablo de un enfado puntual, hablo cuando año tras año un niño es machacado, negándole un alimento positivo que lo anime a crecer como persona y superar su vulnerabilidad, su incipiente confianza en sí mismo, actitud esa que acaba por menoscabar la creatividad, imaginación, sus salidas graciosas e inocentes como es en todos los niños. Y ese, es el dolor de mucha gente. Los psicoanalistas, sin tener toda la razón, alguna tendrán, cuando rebuscan en el pasado, encuentran padres y/o madres, absorbentes, arrolladores, posesivos, opresivos, castradores, manipuladores, asfixiantes, tiranos, controladores, o simplemente dejados de la mano de dios, y que se las compongan ellos mismos. Tengo un primo que le pegaban con 7 años con la hebilla de la correa, con cicatrices en la espalda, luego no me extraña que hoy en día sea un maltratador de mujeres (no lo justifico, simplemente explico un mecanismo que le pudo llevar a ello).
En cambio mi madre, miedo a abrir la boca ante mi padre, muy temerosa de su marido, cuando me pillaba por banda, sabía escarbar en la llaga más dolorosa, y no se detenía, sus broncas eran…. gracias mama, la temía mas a ella que a mi padre, pero en el fondo yo sabia, que su bofetada, bronca y charla, era en conjunto, un dialogo de tu a tu, cosa que nunca lo tuve con mi padre, y no sabeis, lo que me hubiera gustado tenerla.
Un niño quiere abrazos, espacio de privacidad, quiere que papa y mama jueguen con él, y si al día siguiente le da una charla con brío y un cachete, el niño amara a sus padres.
Los psicólogos actuales dicen, nunca te enfades, ni des un cachete a tu hijo, debido a este nuevo tabú, será imposible que un padre pueda dar un abrazo de corazón a su hijo, si reprime lo supuestamente malo (cachete), será incapaz de expresar sus abrazos y sonrisas. Cuando amas a una persona, muchas veces tendrás que enojarte, pero dicho enojo forma parte del amor, y un niño difícilmente se sentirá ofendido y herido por ello, sabe perfectamente bien, cuando obro mal. Cuando a un padre le sale un sopapo del alma, y lo reprime, porque pedagogicamente es inaceptable, para mi es peor eso, que los silencios tensos y crispantes, actitudes sarcásticas, abuso de poder, vejaciones y humillaciones continuadas, continuamente malhumorado, frío y distante con comentarios mordaces, esta mostrando una ira muy sutil y venenosa, el niño percibe que no le ama lo suficiente, en cambio, en un estallido acalorado, todo se resuelve al momento, lo otro, daña mas el emocional, que la bofetada en sí,y si el niño se la merece…., lo sabe.
Hay un debate muy significativo en la tele, tal como comentaba días atrás: que los padres no supieron dar una bofetada a tiempo, (bofetada pedagógica). Una madre ingreso o a punto estuvo de ingresar en la trena, por dar un cachete a su hijo, yo me escandalizo de esto, y no de mama cabra. Creemos que un padre tiene que amar a los hijos 24 horas seguidas, estamos pidiendo un imposible. Todo es un ritmo en la vida. Ante un reto hay cambios de humor, cambios de estación, si siempre te ama, incluso el amor se vuelve aburrimiento, el cambio es un fenómeno vivo, cuando el padre no muestra el enojo, lo esconde, porque no esta bien mostrarse enojado con el niño, entonces todo se vuelve falso.
Una cosa es, una cierta educación con dificultades, un poco a lo espartano, que es lo que falta hoy en día, desde el entendimiento tácito de una comprensión amorosa por parte de los padres, y otra, actuar desde la frustración y fracaso de muchos padres, que lo arreglan todo a golpes y sarcasmos e ironías que humillan: fracasos escolares, familiares y en la vida muy bien podrían nacer de ahí.
En algún lugar leí en ese foro, podemos tener un gran coco, pero el fantasma de nuestro pasado en forma de emociones chungas, nos impiden avanzar a un futuro que siempre esta abierto, ese, es nuestro Talón de Aquiles, y, ¿Quién no tiene uno con respecto a los padres?. Yo diría que es nuestra asignatura pendiente.
Paso la antorcha que nos ha de iluminar, desde la experiencia viva.
Joan
