Home › Foros › Foro Escuela Jinjer › Acertijo: ¿querer es poder? › Re: Acertijo: ¿querer es poder?
Hay los quieren y los que pueden. Quizás desde siempre tuvieron la llamada en su corazón.
Hay los quieren y los que no pueden. Quizás les falte la habilidad de fondo.
Hay los que no quieren, y pueden. Quizás esos no tienen perdón de Dios.
Hay quien no puede, y no quiere. Quizás lo más prudente sea una retirada en toda regla.
Hay los que pueden y no quieren, y eso es lo terrible, se niegan a si mismos, racionalizaciones de la mente para eludir el gran compromiso con la vida, para esquivar la entera responsabilidad para con uno mismo, una total irresponsabilidad para con su propia vida, pero la pregunta es inevitable, ¿por qué no quiere?, ¿por qué se niega a vivir con alegría? ¿Tan grande es su frustración que lo que uno desea es un lento y agonizante morir?. ¿Tendremos que hacer caso a los psicoanalistas cuando nos señalan frustraciones e impotencias que nos bloquean a vivir, a amar, a ser?.
En ambos casos, no querer, no poder, existe un obstáculo, como muy bien nos ha explicado Carmen, un terrible efecto invernadero, que le comprime y centrípeta impidiéndole salir e ir mas allá de su propio cascaron, atraído por su propio agujero negro que lo aniquila e imposibilita, que lo hace completamente inconsciente de si mismo y del otro que le tiende la mano. ¿Qué hacer?, desgraciadamente nada. Sencillamente, tiro la toalla, y que se las componga con su miedo, cobardía, abandono, desinterés, apatía, dejadez, desidia, indiferencia, castrado emocionalmente se auto desprecia lleno de autocompasión, que incluso el ser despiadadamente amoroso, le deja frío e inerte. Uno se da al otro con suma paciencia, con respeto, amorosamente, y…, por lo menos yo, no llego a entender, ¿será un «trastorno genético»?. ¿Por qué tanto desprecio hacia si mismo, y ese odio suicida?. El que no puede, si su querer es sincero, te escuchara, pero, ¿qué decirle al que no quiere escucharte?. En la pregunta esta la respuesta: Nada.
Pero aun así, permitirme perseverar para poder formular mi otra pregunta, mas orientada en el que se encuentra entre el sí y el no quiero, ¿hasta que punto puede depender del otro?, en molestarse en averiguar que le pasa, conocer íntimamente sus miedos, sus tragedias, y así, desde ese saber, poder manifestarse con solidez, claridad, fuerza, con simpatía, carisma, empatía, de saber seducir con gancho, saber motivar, saber utilizar estrategias incluidas las del engaño.
Se me ocurre, y no quisiera caer en el sentimentalismo fatuo y en consuelo vano, que fastidia mas que arregla, quizás falte ese contacto más que intelectual, de ese contacto emocional, de mayor acercamiento, de mayor intimidad, de saber llegar al sustrato afectivo de la personalidad del otro, de una mayor comprensión y amigabilidad, quizás les falte esa sonrisa de corazón que nunca tuvieron, ese abrazo tierno que nunca le dieron, que lo arranque de los brazos del mismo infierno.
En el decir de muchos psicólogos, menos prozac, y mas tomarse la vida lúdicamente, por supuesto, con la seriedad pertinente. Recuerdo un amigo de juventud que siempre me decía: ¿Qué quieres que te diga que tú no sepas?. ¿Por qué seguir preguntado respuestas que ya conocemos de antemano?.Quizás, tenga y tengamos que encontrar y buscar nuevas formas distintas de expresión, nuevas maneras de explicarnos, nuevas formas de comunicación, de mayor convivencia entre unos y otros, de mayor contacto de tu a tu, nuevas palabras, nuevos enfoques. Es cierto que muchas veces, un tono de voz, una palabra muy concreta, una frase expresada de otra forma, en el momento apropiado, en el lugar adecuado, con la intensidad debida, más humorística, más seria, más irónica, mas seca, más tajante, más simpática, mas bestia y salvaje le puede dar un latigazo de comprensión.
Y en eso estoy, ¿Cómo poder llegar al otro, como decirlo para que reaccione?.
Se que depende mucho del otro, pero de alguna manera de mi pericia, de mi capacidad de saber seducir al otro, de saber entrar, de saber contactar, seguro que algo podré hacer, no quiero cerrar la puerta del todo, debe de haber un modo de poder lograr superar dicha situación, y que dependerá en cierta medida de alguien con ese don especial, que dicha persona tenga la suerte de hallar en su vida.
Me exprese libremente, me deje llevar por una recalcitrante tozudez de encontrar nuevas formas de comunicación de llegar al otro. Lleve mi discurso por otros derroteros, quizás tan impotentes como el que se niega a sí mismo a vivir una vida mas alegre y en definitiva, mas divertida dentro de la realidad que le ha tocado vivir.
Por eso os pido vuestras criticas mas sinceras, mas honestas, simplemente las necesito, sin olvidar el acertijo de base, y esa otro, ¿Cómo poder llegar al otro, para que reaccione?.Quizás, sea yo ahora el que no quiera ver.
Siento no haber respondido mi propio acertijo, pero seguro que todos conocemos y todos tenemos al lado alguien que nos saca de quicio, considero la peripatética iniciada de sumo interés.
Gracias
Joan
