Plantas silvestres comestibles

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jinjer
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Plantas silvestres comestibles

Las verduras, hortalizas, legumbres, cereales y frutas son las plantas más utilizadas por el ser humano desde su época de recolector. Posteriormente, cuando se convierte en agricultor, selecciona aquellas plantas que le parecen más convenientes para su sustento. Estas plantas reúnen la doble condición de alimento y de “medicamento”.
Cuando Hipócrates dice: “que tu medicina sea tu alimento y tu alimento sea tu medicina”, está indicando la forma más básica y sencilla de utilizar las plantas medicinales y señalando que el supermercado es la farmacia ideal y la cocina el mejor laboratorio. Hemos dicho varias veces en este foro que la cocina debería ser la farmacia del Cambio Climático Externo e Interno.
Si tomamos dosis altas de puerros, comprobaremos que son diuréticos y activan la secreción de orina; si lo hacemos con ciruelas, uvas o melón, comprobamos que son laxantes; si tomamos mucho membrillo veremos que es astringente e inhibe la función del intestino grueso. Así pues, desde una lechuga hasta un membrillo, son plantas comestibles y medicinales.
La utilización de las plantas comestibles es la forma de ingerir su materia y su energía en la forma más completa. Puede realizarse comiendo la planta según se recoge de la Naturaleza o de los huertos, aunque generalmente, se utiliza en la cocina en combinación con el agua; la mayor parte de las verduras, hortalizas, legumbres y cereales se toman cocidas. Las frutas es la parte de las plantas comestibles que más se utiliza sin combinación con el agua.

La diferencia entre las plantas cultivadas y las silvestres es que las cultivadas son mucho más débiles. Siempre que ayudas, debilitas. En cambio las silvestres han pasado por la criba de la Ley de Selección Natural y, además, se han tenido que enfrentar a todas las inclemencias del clima… por sí mismas!

Algunos ejemplos de plantas comestibles.
Abejacas. Acedera. Achicoria. Agrimonia. Ajos (cultivado y silvestre). Algarrobo (hojas y vainas). Alfalfa. Alforfón. Alpiste. Altramuces (frutos desamargados). Apio caballar. Arándano. Artemisa. Avellano. Bardana (raíz y tallos frescos). Berro. Bolsa de pastor. Borraja. Calabaza. Capuchina (equivalente natural de la penicilina). Cardillos. Cardos (todos; brotes tiernos). Castaño dulce. Cenizo. Coclearia. Col. Cola de caballo (ensalada: nutre y fortifica). Consuelda. Corazoncillo. Diente de león. Encina. Endrinos (precaución). Eneldo. Espárragos (trigueros y amargosos). Espino blanco. Estrella de mar. Fumaria. Garbanzo. Gayuba. Geranio. Gordolobo. Haba. Helechos (brotes tiernos). Hierba de los canónigos. Hiedra terreste (contra la inflamación de riñón y vejiga). Hinojo (brotes tiernos y hojas). Lechuga. Lengua de buey. Llantén. Madroños (frutos, con precaución). Malva (panecillos, hojas…), Malva real y Malvavisco (hojas y frutos (panecillos). Mastuerzo silvestre. Melocotonero. Membrillo. Menta. Mielgas. Milenrrama. Ortiga verde. Ortiga blanca. Oruca marina (col marina; ojo! si se come mucho estimula lujuria). Pamplina de agua. Pepino. Perpétua. Pimiento. Pimpinela blanca. Primavera, Primula, Pulmonaria, Rábano (hojas), Rábano silvestre. Rosa de jardín y silvestre (brotes y pétalos), Serpol, Verbena, Verdolaga, Viborera, Violeta, Trebol común (precaución con el de flores blancas), Trébol de agua, Vid (hojas), Violeta, Zanahoria (raíz y hojas; la cultivada y silvestre), Zarzamora (brotes tiernos y frutos).
Pámpanos y brotes tiernos. Casi todos los pámpanos y brotes tiernos de las plantas son comestibles. Pero, quien no se ha criado en un pueblo o pasado hambre como nosotros es mejor que no utilice este criterio, no sea que se tome un brote tierno de Cicuta.
Pétalos de flores comestibles: Acacia, Caléndula, Borraja, Saúco, Calabaza, Calabacín, Madreselva y todas las enredaderas, Perifollo, Rosas, Pensamiento. Como criterio general, diríamos que la práctica totalidad de las flores que tienen pétalos.
Plantas condimentarias. Todas las plantas condimentarias que utilizamos normalmente como aliños en la cocina son comestibles, aunque casi todas son calientes y secas en 3-4ª grado (sobre 5). Nos referimos a Anises, Cilantro, Comino, Eneldo, Jengibre, Laurel , Mostaza, Menta, Perejil, Orégano, Tomillos, Salvia, Espliego, Eneldo…

Disponemos de algunos millones de hierbas salvajes comestibles en este planeta en forma de hojas, raíces, yemas, flores, granos, frutos, que son producidas todas por la Naturaleza sin cultivo.
Durante la etapa de los humanos como recolectores (se aconseja la novela “El Oso Cavernario” sabíamos de miles de plantas comestibles en diversas formas. Esa memoria, se la fue cargando poco a poco la agricultura y le dio la puntilla el supermercado.

Criterios pasa saber si una planta es comestible.
– Como siempre, hay que utilizar los sentidos, observar, oler, comprobar si tene algún olor raro. Si es así, dejarla.
– Comprobar si segrega algún tipo de jugo lechoso, por ejemplo las lechetreznas. Dejarlas.
– Probar: sabores amargos, jabonosos, ardientes o cualquier otro desagradable. Para saberlo si hay dudas, poner en la parte inferior del labio 5 minutos.
– Ingerir un trozo pequeño de una planta. Esperar 3 horas después de haberla. Si no se siente ningún malestar en el estómago, se puede comer.
– El criterio de que si la come un animal se puede comer no es siempre válido. Su sistema digestivo es diferente (los caracoles pueden comer hierbas de alta toxicidad). A falta de otra cosa, comer el último centímetro de un tallo jugoso de buena planta.
– Todas aquellas de las que se puede hacer infusión son comestibles.

Formas de comerlas.
Los pétalos de flores en ensaladas, postres o para decorar platos. Las semejantes a la Artemisa se pueden tomar en tempura. La mayoría de ellas en ensaladas. Igualmente la mayoría en purés o cualquier otra forma de cocinado.

Bien foreros, os animamos a entrenar vuestro espíritu de supervivencia, realizar aventuras de entrenamiento para sobrevivir en la Naturaleza, dormir sobre el regazo de la Tierra, alimentaros de sus regalos… así recuperareis la memoria inscrita en vuestro código genético, aprenderéis de los “maestros” y… de paso, os divertiréis mucho Jinjer lo ha hecho varias veces.
¡Bueno, algunos seguro que pasaban un poco de hambre! Las plantas silvestres no tienen los gustos refinados a los que estamos acostumbrados en las del supermercado.

PD. Para más información, consultar el libro Botánica Energética. José María Sánchez Barrio
http://www.jinjerbalsam.com