Ley de no-identidad

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#2625
jinjer
Superadministrador

Hola Inma y demás doreros

Tan sólo hace unos días alguien hacía notar que no había movimiento en este foro. Le sugerimos que eso era fácil de solucionar. Tan sólo con plantear cuestiones, dudas, preguntas… Y a Inma se le pasa algo por la cabeza y organiza toda una peripatética de profundidad.

Como primera intervención de Jinjer en ella, fijaremos una referencia con un texto sacado del libro Universo Polar de JM. Porque uno de los problemas de los debates de hoy es la ausencia de referencias perceptivas. Jinjer, de entrada, os propone una como base.
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Ley de No-identidad

“Nada es idéntico a otra cosa, ni siquiera a sí mismo”

“Antes de las modernas teorías de la física subatómica, existía el principio de identidad, de acuerdo al cual, A es igual a A y B es distinto de A, lo que implica el principio de contradicción: A no es B y B no es A.
Una cosa es lo que es y no es lo que no es. Eran principios y leyes derivadas del racionalismo dualista, fruto de una percepción racional y estática del mundo. Pero la Naturaleza incierta y probabilística del mundo cuántico nos dice que si dos ondas aparentemente iguales son tratadas de forma idéntica, no responden necesariamente de forma idéntica.
Igualmente sucede con los animales o con los seres humanos o con dos estómagos cuando comen la misma comida, a la misma hora, en el mismo lugar y a uno se sienta bien y a otro no. Cada persona es diferente; no hay enfermedades sino enfermos; por eso todos los médicos recetadores de fórmulas y remedios han olvidado la clave Unidad. Incluso cada paciente es distinto a sí mismo porque va cambiando en su espacio-tiempo.
Como explicamos al hablar de la analogía como método binario de conocimiento, estructura y función, Yin y Yang y el resto de parámetros de las claves trascienden la percepción racional y dualista del mundo para llegar a una percepción más unitaria, profunda y real. De acuerdo con esto, blanco y negro no son dos energía separadas, sino opuestas y complementarias, inseparables la una de la otra y cada una de ellas, simples grados de oscuridad y lu7minosidad.
Una de las leyes de Polaridad nos dice que nada es puro, absolutamente estructura o función, yin o yang. Por lo tanto, A o B son predominantemente ellas mismas, pero con un componente de la otra (en todo hay algo del polo opuesto).
Algunas cosas tienen más proporción o grado de energía contractora, del cielo y algunas tienen más energía expansiva, de la tierra. La diferencia entre ellas es simple cuestión de grado. Pero nada tiene exactamente las mismas proporciones de yin o de yang, de fuerzas de la tierra o del cielo. De esta forma, nada es idéntico a otra cosa, ni siquiera a sí mismo, dado que está en continuo cambio. Todo es diferente a todo, incluso a sí mismo. Las cosas solo son iguales para la percepción humana.
Así pues, todo es ambivalente, bifaz, bihemisférico, dado que contiene dos polos. No es posible dar la cara al sur, sin ofrecer la espalda al norte.
La percepción racional del mundo permite hacer afirmaciones o negaciones rotundas, pero parece más de acuerdo a la realidad aquello de “ni sí ni no, sino todo lo contrario”. Es decir, grados de sí y de no, de realidad y no realidad, de verdad y de mentira, de existencia y de no-existencia”.