Érase una vez un parque

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Érase una vez un parque “mágico”, en el que conviven en paz y bienestar especies inanimadas, animadas y humanas a las afueras de Sta. Mª del Páramo. Las aves diurnas conviven unas con otras; los conejos, nocturnos, salen antes del crepúsculo a ver qué nueva actividad hay, a saltitos recorren el terreno con gracia conejil. Las ocas, comiendo manzanas, hisando silvando cada movimiento externo, como buenas ocas grandotas y territoriales. Las guardianas perrunas del parque, Luna y Alba, ladrando; los pececillos multicolores subiendo a la superficie de la laguna Cada uno nos dió la bienvenida «a su manera».

Las especies humanas que poblamos el parque durante el equinoccio éramos de distintos lugares y continentes. Tuvimos una recibida entrañable e inolvidable. Los habitantes del parque nos alentaban a disfrutar del paisaje, del momento, a sentir la ópera múltiple que de pronto entonaban todos los seres al unísono.

Reir, comunicar, respirar, pasear, comer, descansar… tratar las dolencias que algunos traían, aprender a diagnosticar los problemas con ejemplos buscados en la naturaleza, a mover el esqueleto de forma sinuosa bajo la atenta mirada de la luna, y de los humanos sonrientes que disfrutaron del fuego, del baile, de la tranquilidad de la noche. Nos acompañó una gallinita negra, que disfrutó con nosotros del calor de la velada.

El páramo nos regaló a unos unas horas, a otros unos días de descanso “merecido” de nuestros trabajos diarios. Nos sedujo a unir fuerzas, a dar sentido a nuestra investigación de la “primavera 2011”, a mirar con ojos de niño y a la vez de estudiante audaz lo que está pasando en estos momentos. El aumento de la actividad solar ha incrementado la energía del planeta manifestándose su exceso de forma abrupta, entre otros casos con peleas entre los líderes, civiles y rebeldes del Norte de África, el desastre natural e inducido triple en Japón, la intervención de Occidente en Oriente próximo, todos ellos de consecuencias todavía inestimadas.

Doy las gracias a Jinjer y a sus ayudantes por este momento de bienestar regalado al grupo.

Un cariñoso saludo a todos los foreros, uno muy especial para Jinjer.