Home › Foros › Cuestiones generales › Se me pasa por la cabeza › El Método Jinjer no «cura» nada
Hola Catalina
Como segunda intervención de Jinjer en este debate, quisiéramos fijar otra de las bases del Método Jinjer. El MJ no “cura nada”.
Pero tiene como otro de sus supuestos fundamentales la confianza el poder regenerador de la Naturaleza.
Siguiendo a Hipócrates, por cierto, teórico “padre de la medicina”, porque sentimos que la medicina oficial actual ha renegado de y olvidado a “su padre”, el MJ trata lo primero de seguir el primer principio hipocrático, “primun non nocere”, lo primero no perjudicar, para no seguir la espiral destructiva que nos ha llevado a la infirmitas. De ahí que, si partimos de que hoy hay calentamiento y contaminación por el cambio climático externo e interno, sugiramos controlar los alimentos y hábitos calentadores y contaminantes.
En segundo lugar, “deinde purgare” (lo segundo, limpiar), segundo principio hipocrático que tratamos de actualizar con nuestras sugerencias para el momento actual sobre el ejercicio y hábitos termorreguladores, incluyendo los contrastes diarios de la ducha completa al levantarse y de piernas al acostarse.
En tercer lugar, y ahí está una de las maravillas de la Naturaleza que Hipócrates expresó maravillosamente en su tercer principio “natura medicatrix” (la Naturaleza es la que cura). El MJ tan sólo trata de, con sus sugerencias, crear las circunstancias favorables para que pueda actuar la natural tendencia de la Naturaleza a la “normalización” de un sistema, de acuerdo a las pulsiones del instinto de conservación inscrito en nuestro código genético y que cuenta con la sabiduría innata de 40.000 generaciones de seres humanos y con toda la sabiduría de la biosfera, presente en nuestros genes al servicio de nuestro instinto de conservación para preservar la vida.
Quienes hayan practicado el MJ como expertos sabrán de qué estamos hablando y las maravillas que han contemplado hacer a la Naturaleza de un enfermo cuando se han creado las circunstancias (el medio) favorables para que los hechos de normalización de un sistema sean posibles.
Y, entre esas transformaciones, como han manifestado algunos foreros, cabe la normalización de un gen alterado, siguiendo el proeso inverso al de su alteración.
