El complejo de inmortalidad

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jinjer
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Forer@s…

Cuando en la Edad Media en Occidente se suprimió por decreto ley la percepción cíclicadel mundo, tan sólo quedó la percepción lineal, que lleva al complejo de inmortalidad del yo individual. Prácticamente todas las religiones han “malcriado” a sus feligreses y les han “comprado” con las promesas de continuidad en la otra vida y les han “manejado” con el miedo de que, si no cumplen sus mandamientos, en la otra vida irán al infierno, para tenerles sumisos y obedientes con la promesa de ir a su cielo.

Jinjer tan sólo sabe lo que ha aprendido de los “parientes”.

“Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar que es el morir…”
Cuando Jinjer vivía en el desfiladero de La Hermida en Picos de Europa, a su lado discurría el río Deva. Y allí aprendió una lección. Los millones de moléculas del rio Deva, 25 km, más allá, en su desembocadura, se refundían con los trillones de moléculas de agua de la mar.

En este otoño, las hojas se han desprendido de los árboles del parque Jinjer y, como las del año pasado, se refundirán con la tierra, de la que surgieron.

Y lo mismo pasa con los humanos. Lo que pertenece a la tierra se refundirá con la tierra. Lo que pertenece al “cielo”, la energía, se refundirá con la energía.

Pero, las moléculas del río Deva que pasaban frente a Jinjer, jamás volverán a ser río Deva. Se evaporarán en la mar, formarán parte de nubes que viajarán por el espacio y un día caerán en forma de lluvia en los monzones de la India, o las absorberá una ballena y formarán parte de ella, o…
Las hojas de los árboles del parque jamás volverán a formar parte del árbol donde lucieron durante esta temporada.

“Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar…”

Podemos firmar una hipoteca con la muerte para comprometer la vida y no vivirla, amenazados en todo momento por nuestro miedo a morir… ¿o la realidad es que tenemos miedo a vivir?
Hay un momento para la vida y un momento para la muerte… Si confundimos los términos, la hipoteca con la muerte significa que… prácticamente y de hecho, ya estamos muertos.

Con la oscuridad, con lo negativo, no hay que hacer nada. Si tu habitación está a oscuras, no sacarás nada con entrar allí con una porra para dar porrazos a la oscuridad. Mejor das la luz y la oscuridad desaparece.

El miedo, en sus mil formas, es consustancial al ser humano; es como su sombra. Cuando caminamos por la vida, sabemos que nuestra sombra nos acompaña, pero no estamos pendientes de ella y menos, condicionados por ella.

La estrategia básica frente a todos los miedos, salvo que seamos unos cobardicas, es hacer justamente aquello que te da miedo. Porque, de lo contrario, siempre estarás secuestrado por el miedo. Si no nos enfrentamos a eso, y en tu caso, significa enfrentarte a vivir con naturalidad las 10.000 pequeñeces del momento, el miedo te habrá poseído y precisarás un exorcismo para erradicar de ti los demonios del miedo.

Mientras tengas complejo de inmortalidad; mientras estés esperando que tu yo viva para siempre… Jinjer no te puede ayudar gran cosa.

Por otra parte, ¿no te has dado cuenta de que tu estrategia no te ha dado resultado? ¿Porqué no, sencillamente mandas a paseo a tus miserables y absurdos miedos a la muerte y te dedicas a vivir?

La ley de conservación de la energía te garantiza que todo cuanto eres no “desaparecerá”, pero también te garantiza que cuando mueras, y eso para ti y para todos es inevitable, jamás volverás a ser el “tu” que camina por este hermoso planeta.

Nuestra sugerencia, tienes un tiempo para vivir tus alegrías y tus penas… pero también puedes seguir con tu complejo de inmortalidad hipotecando los posibles momentos hermosos de los que podrías disfrutar mientras te toca vivir.

Y, cuando, venga la Parca a por ti, pues le entregas los actos de tu vida y te abandonas en sus brazos, porque, entre otras cosas, no tendrás otro remedio.

Como reza el brindis judío… ¡por la vida!