Alimentación química y física

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jinjer
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Hola Joan, forer@s…

Comenzando por lo básico, en el Universo hay materia y energía. Y, por supuesto, en los alimentos.
La materia conforma las estructuras: galaxias, árboles, pepinos, agua, garbanzos o patatas.

La energía es una propiedad inherente a la materia. Y, por supuesto, cada tipo de materia, tiene su energía propia. Parte de esa energía es común a todos los seres del Universo; por eso podemos llamarnos todos “parientes”, porque todos estamos unidos por la misma “sangre energética” y constituimos la gran familia universal de los seres. Otra parte es constitutiva de cada grupo, familia, género e incluso individuos.

Si tenemos una percepción estructural del mundo, tenderemos a fijarnos en la materia y percibimos predominantemente las estructuras que están compuestas de elementos químicos.
Si tenemos una percepción predominantemente funcional, sin olvidar la composición química, tenderemos a ver sus cualidades energéticas.

En una ocasión un químico se empeñaba en hacer comprender que un átomo de calcio de leche de vaca era exactamente igual a un átomo de calcio de las algas. Eso tan sólo se puede sostener si se tiene percepción estructural del mundo, como lo tiene el pensamiento único de la ciencia actual. Eso nos lleva a la alimentación química. Alguien le contestó que todas las personas somos seres humanos, pero todos somos diferentes. Teniendo el mismo código genético, tenemos diferente aspecto, carácter, temperamento…

Si tenemos percepción funcional, podremos comprender que las algas y sus componentes no tienen la misma energía que la leche de vaca. Están diseñados por la Naturaleza para realizar diferentes funciones. Primeramente, la leche es un producto animal y las algas son vegetales. No es lo mismo tomar el calcio de las algas, perfectamente asimilable por el ser humano que el de la leche de vaca, diseñado por la Naturaleza para criar fuertes y grandes terneros y no para alimentar a humanos inteligentes y conscientes.

En definitiva, cuando hablamos de la alimentación energética, nos fijamos predominantemente en su energía; en sus aspectos cualitativos. A partir del MBU, cuando describimos un alimento, veremos sus aspectos estructurales (forma y composición) y sus aspectos funcionales (fuerza predominante, cualidades, colores, sabor, hábitat y tiempo en el que se desarrolla, comportamiento ante los agentes del medio (frío, calor, humedad…)…
Aplicando las Claves de percepción a esa descripción, deduciremos que la encina tiene propiedades astringentes, mientras que las semillas de lino las tiene laxantes; deduciremos que, si queremos estimular la inteligencia de nuestros niños, no les haremos un favor alimentándoles con leche de vaca. Si alguien tiene alguna duda, que se quede durante un rato mirando a los ojos a una vaca de granja y meditando sobre su energía. Eso sin contar que, como todos los médicos del mundo saben, a partir de los siete años, ya no tenemos la lactasa, necesaria para poder digerir la lactosa de la leche. Pero, por motivos que cualquiera puede deducir, siguen recomendando leche.
En plan de broma, quizá se podría decir que se puede tomar toda la leche que quieras, pero que sea de vaca brava y que la ordeñes tu.

Por otra parte, al considerar los alimentos desde el MBU, todo hay que considerarlo en relación a otra cosa. Por ejemplo, un grano de arroz es clara y predominantemente un alimento estructural, si lo vemos en relación a la luz, que también nos alimenta. Para poner un ejemplo en el extremo.

Bueno, tan sólo unas notas más sobre la peripatética que has propuesto.